El periódico Ideal organizó un concurso de fotografía el pasado día 1 de noviembre, en el cual yo participé. Con motivo del concurso recorrí todos los lugares claves de Granada capital y, para aprovechar bien el viaje, me fijé en diversos aspectos interesantes para tratar en la asignatura. El recorrido era muy largo -de ahí el nombre de maratón- por lo que para el primer análisis solo he usado una parte del trayecto.
En primer lugar, comienzo exponiendo un vídeo con las fotografías que presenté al concurso ya que son muy arquitectónicas y algunas incluso bonitas:
A la izquierda encontramos el paseo dibujado en el mapa de Granada, hasta ahora en blanco. Este mismo mapa se irá completando con todos los paseos del curso.
A la derecha, un zoom al recorrido indicando los puntos en los que era obligatorio hacer una fotografía para el concurso.
En la primera parte del ejercicio me voy a centrar en la zona más periférica del trayecto, es decir, la que va desde el Parque de las Ciencias hasta el Paseo del Salón. Para empezar a entender esta zona y poder reflexionar sobre qué ocurre en ella, he realizado un esquema de flujos circulatorios, especialmente de tráfico rodado. En él he incluido los edificios de interés (no por su arquitectura sino por su función) y elementos importantes de la ciudad como el río Genil o la circunvalación.
A continuación, un esquema más simplificado extrayendo conclusiones:
En el esquema represento la zona del Parque de las Ciencias, del Cubo de la General y del nuevo museo Memorias de Andalucía, como una isla cultural de grandes dimensiones atravesada por un importante flujo de tráfico rodado, el cual la parte en dos, impidiendo la buena comunicación entre los distintos edificios que la componen. Esta zona se va a convertir en una de las más importantes de Granada y creo que debería apostar por la unión y no por la diversificación. Tendría que funcionar a modo de isla, dejando la circulación de vehículos siempre alrededor y permitiendo el acceso a parkings únicamente desde el borde.
Por tanto mi propuesta sería eliminar la Avenida de las Ciencias (calle que atraviesa esta isla cultural) y trasladar su circulación hacia el otro lado del cubo, creando una calle menor, de apoyo, al otro lado del Parque de las Ciencias, tal y como se indica en el nuevo esquema. De esta manera también liberaríamos un poco el espacio verde que hay frente al Planetario. Otra intervención interesante sería crear un túnel en la misma dirección que el ya existente en el otro enclave y que conduce al Palacio de Congresos. De esta manera se despejaría la superficie pudiendo hacer una rotonda más pequeña que permitiera un mejor tráfico peatonal.
Volviendo al primer esquema simplificado, me parece curioso lo que ocurre en la intersección principal, la de Camino de Ronda con Carretera de Armilla. En el esquema he dibujado 4 zonas ordenadas de mayor a menor cercanía del centro. Si nos vamos al lugar, nos damos cuenta de que el Camino de Ronda ejerce de muro social. Mientras que la zona I pertenece a un barrio céntrico, la zona II está en el límite del centro pero aún dentro de él. Ésto repercute en que la zona I dispone de bloques de pisos acomodados y la zona II de urbanizaciones de viviendas con instalaciones comunitarias. Sin embargo, al atravesar el camino de Ronda, salimos del centro, componiéndose las zonas III y IV de bloques de pisos de peor calidad progresivamente. Comprobémoslo con las imágenes:
ZONA I
ZONA II
ZONA IV
ZONA III
LA MEDIDA EN QUE LO PRIVADO SE ABRE A LO PÚBLICO. ¿Gusto o compromiso?
En una de las primeras clases teóricas se trató el tema de las relaciones público-privado. Por tanto me he ido fijando en algunos aspetcos llamativos del paseo. Estas relaciones se suceden principalmente en la zona periférica, ya que los edificios disponen de más espacio a su alrededor. Al adentrarse en el centro todo se comprime y es más difícil encontrar espacios públicos cedidos por los privados.
Cubo de la General:
En las imágenes señalo unos espacios que se ceden a la acera por parte del solar que ocupa el famoso cubo de la General. Sin embargo son espacios hormigonados, que imposibilitan el aparcamiento pero tampoco aportan nada a la ciudad, ya que las aceras de este lugar son suficientemente grandes como para prescindir de estas donaciones. Por tanto, este espacio queda como un residuo que solo se utiliza en Navidad cuando la empresa lo adorna con figuras luminosas.
La simple idea de ajardinar estas dos zonas residuales, aportaría a la ciudad color y algo de luminosidad.
Parque de las Ciencias
Hace poco, Eduardo Jiménez Artacho, profesor de esta Escuela, nos contaba en una magnífica conferencia de Dinámicas Internas el proceso creativo de la ampliación del Parque de las Ciencias y su estupendo resultado. Me gustó especialmente un detalle, que el edificio se retranqueaba en la fachada que miraba al río, a diferencia de la mayoría de edificios que miran a él. En este espacio creaban un amplio jardín que daba al Genil un aspecto más natural, algo difícil de conseguir con el cauce artificial impuesto por la ciudad.
¿Cuál fue mi sorpresa cuando llegué allí? No solo el jardín tiene una robusta verja que lo hace auténticamente privado y lo aisla del río, sino que la barrera está hecha de tal manera que el jardín solo se puede ver si te colocas de frente. Si vas andando de forma paralela, solo vés una pantalla metálica, tal y como se observa en las imágenes.
Vivienda colectiva:
En los edificios de vivienda colectiva del barrio Figares tienen, desde mi punto de vista, una buena solución en su relación con la ciudad. Los espacios de acceso a los portales son públicos y estan ajardinados y cuidados por la comunidad. Simplemente se hunden en el terreno para no contaminarse de la circulación acelerada y poder protegerse sin necesidad de una barrera física.
Palacio de Congresos:
Uno de los aspectos más interesantes del Palacio de Congresos de Granada es la famosa escalera que da a un amplio paseo ajardinado con zonas infantiles y otras infraestructuras urbanas. Este espacio es una donación del edificio privado (dentro de su carácter público) a la ciudad. Sin embargo creo que está desaprovechado. La entrada al Palacio podría hacerse desde esta escalera, dotando al paseo de un carácter previo a los actos o de reunión final. El espacio de la puerta principal se queda corto y está mal situado por encontrarse en una importante rotonda.
En la parte del centro, los aspectos estudiados no son relevantes por el momento, por lo que quizá se analicen más adelante en comparación con otros paseos realizados durante el curso.
Para finalizar, voy a colgar un vídeo con la entrevista que le realicé a un semaforista ya que quise preguntarle por qué elegía ese punto de la ciudad para realizar su trabajo. El semáforo es el del Paseo del Salón e inicio de la Acera del Darro, tal y como se indica en el plano.