Proyectar en base a simulaciones

El diseño actualmente está basado en simulaciones. Ya no cabe el predimensionado de partes sino la simulación de la respuesta del todo. Mientras las escuelas de arquitectura fraccionan el conocimiento en su base, recordando  las “verdades científicas” de nuestra práctica y conocimiento, y se empecinan en mantener el cálculo como lugar de entendimiento de  la realidad y de conocimiento,  la tecnología digital nos propone un nuevo sistema de evaluación de los procesos de creación material en el que la bondad de los espacios y objetos se rige por la de su respuesta a solicitaciones integradas de procedencia múltiple. Un todo que responde a todo. Las arquitecturas, ahora,  irremisiblemente se evalúan por su capacidad de respuesta que, por medio de simulaciones previas, se convierte en el origen de su concepción. No son de interés formas estéticas sino éticas: con potencia, con capacidad de acompañar de manera confortable nuestro futuro.